Una experiencia que combina la terapia corporal del masaje tailandés con un cierre sensorial. Integra estiramientos asistidos, movilidad articular y compresiones musculares que ayudan a descomprimir músculos y articulaciones, mejorar la circulación y liberar tensiones profundas. Ideal para quienes buscan aliviar fatiga y molestias musculares con una terapia activa y completa, que culmina con un cierre de estimulación manual, mejor conocido como “final feliz”. Lo mejor de dos mundos: terapia corporal con un cierre sensorial.
Incluye:
Contacto piel a piel +estiramientos asistidos + masaje relajante y descontracturante + estimulación íntima de liberación
Beneficios:
Mayor flexibilidad + Alivio de tensión y dolor muscular, placer expandido.